Heredar un piso es agridulce: te dejan algo de valor, pero encima te caen el papeleo, los impuestos y, si sois varios hermanos, poneros de acuerdo. Y aquí hay un añadido: muchas herencias en la provincia son de una segunda residencia en la costa, un apartamento que a lo mejor tienes a horas de donde vives. Te cuento cómo va en Alicante y, si quieres vender, cómo hacerlo rápido, al contado y sin comisiones.
Antes de vender nada, el piso tiene que pasar legalmente a tu nombre (o al de todos los herederos). Eso se hace con la escritura de aceptación y adjudicación de herencia, que se firma ante notario. Vas a necesitar el certificado de defunción, el de últimas voluntades y el testamento; si no lo hay, la declaración de herederos.
Si sois varios, tenéis que ir a una: mientras no firméis todos, el piso no se puede vender. Y cuando el fallecido tenía otra nacionalidad o vivía fuera de España —algo bastante habitual con los apartamentos de la costa—, hay un par de trámites de más, pero nada que no se resuelva. En esa parte también te echamos una mano.
Aquí es donde la gente se pone nerviosa, y casi siempre para nada. El Impuesto de Sucesiones lo gestiona la Comunidad Valenciana, y para la familia directa (hijos, cónyuge, padres) hay reducciones y una bonificación que alivia bastante la factura. No funciona igual que en otras comunidades, así que no te guíes por lo que le pasó a un conocido de fuera: mira tu caso. Lo que sí es igual en todas es el plazo, seis meses desde el fallecimiento para presentarlo y liquidarlo (se puede pedir prórroga).
Aparte va la plusvalía municipal, que se paga al ayuntamiento del pueblo donde esté el piso. Y cuando vendas, tributarás en tu IRPF por la diferencia entre el valor que declaraste al heredar y el precio de venta. Todo esto es orientativo, porque cada herencia tiene lo suyo. Siéntate diez minutos con un asesor y que lo mire para tu caso.
Con la herencia aceptada, ya puedes vender. Tienes dos caminos: el de siempre —portal, fotos, visitas, esperar meses a alguien que consiga financiación y pagar comisión— o venderlo al contado a quien no necesita pedir dinero para comprar.
En Alicante ese comprador al contado es más común de lo que imaginas: mucho británico, belga, nórdico, alemán o francés busca segunda residencia en la costa y paga sin financiación. Nosotros trabajamos con una red de compradores así: valoramos el piso con datos reales de la zona, te presentamos ofertas y cerramos en semanas, sin que tengas que reformar ni vaciar nada.
En la provincia conviven dos mercados que no se parecen en nada. En la costa —Torrevieja, Orihuela Costa, Guardamar, Santa Pola, Benidorm, Villajoyosa, Calpe, Dénia, Xàbia— manda la demanda internacional y la temporada: un apartamento a diez minutos de la playa no se mueve igual en pleno verano que en febrero, y el que compra muchas veces viene de fuera.
Tierra adentro —Elx, Alcoi, Villena, Ibi, Novelda— el comprador suele ser de la zona y el precio va por otro camino. Por eso una valoración genérica de portal no te sirve de mucho: hay que mirar tu pueblo, tu calle y a quién le encaja de verdad ese piso.

Soy Jesús, fundador de RadarPro. Me escribe mucha gente con un piso heredado en la provincia que no sabe ni por dónde cogerlo: impuestos, hermanos, y a veces un apartamento en la costa vacío que solo suma IBI y comunidad mes tras mes. Te doy el valor real, sin inflarlo para caerte bien. Y si decides vender, mi red compra al contado, muchos de fuera buscando segunda residencia: cerramos rápido y sin las comisiones de siempre.
Jesús — RadarPro
No. Primero hay que aceptar la herencia y ponerla a nombre de los herederos con la escritura ante notario. A partir de ahí, ya se puede vender.
El Impuesto de Sucesiones lo gestiona la Comunidad Valenciana y, para la familia directa (hijos, cónyuge, padres), hay reducciones y una bonificación que rebaja bastante lo que acabas pagando. No es igual que en otras comunidades, así que no vale copiar lo de un conocido de fuera. Aparte van la plusvalía municipal y, cuando vendas, lo que tributes en tu IRPF. Es orientativo: confírmalo con un asesor para tu caso.
Al revés, es de lo más normal aquí: muchísimas herencias en la provincia son de una segunda residencia en la costa. Nos ocupamos del piso a distancia (valoración, ofertas y firma) sin que tengas que estar yendo y viniendo cada dos por tres.
Para vender hacen falta todas las firmas. Si no hay manera, existe la vía judicial, pero lo normal es sentarse y decidir vender para repartir el dinero, que es lo más rápido y limpio.
No. Se vende tal cual está, con muebles o sin ellos y sin arreglar nada. Ese es justo el tipo de piso que buscan los compradores al contado.
El certificado de defunción, el de últimas voluntades, el testamento (o la declaración de herederos si no lo hay) y la escritura de aceptación. Del resto del papeleo nos ocupamos nosotros.
Averígualo gratis en un minuto. Te doy el número y, si quieres vender, te llamo y me ocupo del resto.
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