Si estás pensando en vender, la primera pregunta es siempre la misma: ¿cuánto vale de verdad? No lo que dice el vecino ni lo que te gustaría sacar, sino lo que pagaría hoy un comprador. Te doy ese número gratis, al instante y con ventas reales de tu zona. Sin que tengas que comprometerte a nada.
Valorar una casa es, en el fondo, comparar. Cogemos tu vivienda y la ponemos al lado de otras parecidas que se han vendido cerca de ti hace poco —mismos metros, mismas habitaciones, misma zona— y de ahí sale un precio que se sostiene.
Dónde está, los metros, las habitaciones y el estado. Sin registrarte ni dar mil vueltas.
Comparamos tu vivienda con otras parecidas vendidas cerca de ti hace poco. En unos segundos ves un rango que se sostiene.
Si quieres, te llamamos y repasamos lo que una pantalla no ve: el estado real, la planta, la orientación. Solo si a ti te apetece.

Soy Jesús, fundador de RadarPro. Cuando valoras tu casa aquí, al otro lado no hay un robot ni un call center: te llamo yo o mi equipo. Te doy el valor real, sin inflarlo para engancharte, porque prefiero decirte la verdad aunque al final no me compres nada. Y si decides vender, mi red de compradores al contado te deja cerrar rápido y sin las comisiones de la inmobiliaria de siempre. El número es tuyo, lo hagas conmigo o no.
Jesús — RadarPro
No todo pesa igual. Lo que más mueve el precio es la zona —el mismo piso vale muy distinto según la calle—, los metros y las habitaciones. Luego afinan la planta, el ascensor, la orientación, el estado de conservación y los extras: terraza, garaje, trastero.
El número no nos lo inventamos: sale de operaciones reales de tu zona, de pisos que han cambiado de manos hace poco. Una vivienda puede anunciarse en 300.000 y cerrarse en 270.000; nosotros miramos por cuánto se vende de verdad, que es lo que te importa cuando vas a vender. Por eso te damos un rango: el precio de una casa es una horquilla, no una cifra exacta con dos decimales.
Y sí, el estado cuenta. Un piso para entrar a vivir y otro para reformar en la misma escalera no valen lo mismo. Pero ojo: reformar antes de vender no siempre sale a cuenta. A veces es mejor venderlo tal cual a quien busca justo eso.
Da igual dónde tengas la casa: una capital, una ciudad mediana o un pueblo de tres mil habitantes. El valorador funciona en toda España y con cualquier inmueble —piso, casa, chalet, ático o un bajo—. Puedes valorar un piso en Valencia, un chalet en Málaga o una casa de pueblo en Cuenca con el mismo formulario de aquí arriba.
Trabajamos con datos por zona de todo el país, así que la valoración se ajusta a tu mercado concreto: al de tu barrio o tu pueblo, que es donde de verdad se marca el precio. Si antes de poner la casa a la venta quieres bajar al detalle, verás a cuánto se vende el metro cuadrado cerca de ti, con cifras en la mano.
¿Tu piso está en Madrid? Tenemos una página con los datos por barrio y distrito: valoración de piso en Madrid.
Se confunden mucho, pero no son lo mismo. La valoración es una estimación de mercado: cuánto se vendería tu casa hoy según lo que se está pagando a tu alrededor. Es lo que te damos aquí, gratis y al momento, y es justo lo que necesitas para poner precio antes de sentarte a negociar.
La tasación es otra cosa. La firma un tasador homologado, tiene validez legal y cuesta dinero —suele rondar los 250-400 €—. La pide sobre todo el banco cuando el comprador va a pedir una hipoteca para quedarse tu casa; sirve para saber cuánto se presta, no cuánto vale en el mercado. Para vender, empiezas por la valoración; la tasación, si hace falta, llega después y normalmente la gestiona el comprador.
Saber cuánto vale es el principio. Si además quieres venderla, tienes dos caminos: el de siempre —portal, fotos, visitas, esperar meses a un comprador que consiga la hipoteca y pagar comisión— o venderla al contado a alguien que no depende del banco.
Nosotros trabajamos con una red de compradores al contado por toda España. Valoramos tu casa con datos reales, te presentamos ofertas y, si te encaja, cerramos en cuestión de semanas. Sin reformar, sin vaciar la casa y sin comisiones escondidas en la letra pequeña. Cobramos a éxito: si no vendemos, no pagas. Y si el número no te convence, no pasa nada; la valoración te la quedas igual.
Depende sobre todo de tres cosas: dónde está, cuántos metros tiene y en qué estado se encuentra. La forma honesta de saberlo es cruzar tu vivienda con lo que se ha vendido de verdad cerca de ti hace poco. Eso es justo lo que hace el valorador de arriba: metes cuatro datos y te da un rango realista al instante, gratis y sin compromiso.
Con el valorador de esta página. No hace falta registrarse ni dejar mil datos: pones dónde está, los metros, las habitaciones y el estado, y en menos de un minuto ves el rango de precio de tu zona, calculado con operaciones reales. Sin coste.
Para venderlo, lo que cuenta es el precio al que se cierran de verdad las ventas en tu zona, no el del anuncio: suele ser algo más bajo. Por eso valoramos con ventas reales de tu alrededor. Si pones un precio muy alto, la casa se queda meses parada; si lo pones justo, atrae compradores y se vende.
Es fiable para lo que es: darte una foto rápida y ajustada del valor de mercado, siempre que los datos que metas sean correctos. Lo que una herramienta online no puede ver es el estado real por dentro, la luz o las vistas; por eso, si quieres el número fino, lo repasamos contigo por teléfono. Para decidir a qué precio vender, con la valoración vas de sobra.
La valoración es una estimación de mercado —cuánto vale hoy según lo que se paga en tu zona—, es gratis y la tienes al momento. La tasación es un informe oficial que firma un tasador homologado, tiene validez legal, cuesta dinero y la suele pedir el banco cuando el comprador va a pedir hipoteca. Para poner tu casa a la venta te basta con la valoración; la tasación, si toca, llega después.
Por la vía tradicional, con visitas y un comprador que depende del banco, pueden pasar desde varios meses hasta más de un año, según la zona y el precio que pongas. Con compradores al contado los plazos bajan a semanas, porque no hay que esperar a que le concedan la hipoteca a nadie. Y esa es la otra ventaja: al contado no hay financiación que se caiga a última hora.
No. La valoración es gratis y no te obliga a nada. Ves el número, y si quieres que te ayudemos a vender, seguimos; si no, ahí queda. Cuando vendemos trabajamos a éxito: solo cobramos si tu casa se vende, con las condiciones claras desde la primera llamada.
Metes cuatro datos y te damos el número al instante, con ventas reales de tu zona. Sin compromiso. Y si decides vender, te llamamos y nos ocupamos del resto.
Valorar mi casa gratis